Friday, April 3, 2026

Selected psychologist files. Sample 4 (II)

De alguna forma ajena para ella, Marga era la persona que marcaba el ritmo de mi felicidad, no de mi vida, pero sí de mi bienestar. O de mi malestar, más bien.

Lo cierto es que una persona tímida e introvertida como yo tiene una posición díficil en la vida. Y un reto imposible cuando hablamos de sentimientos o de tener una pareja.

Estaba llegando el final de curso y las cosas no habían hecho nada más que empeorar. Lo que en los primeros meses era disfrutar imaginando mi vida con Marga, en los últimos meses era un sufrimiento que multiplicaba mi infelicldad por la impotencia que sentía doblemente: por no ser capaz de controlar mis pensamientos y por no ser capaz de poner remedio a aquella situación tan fácil de entender y tan dificil de explicar"

(Animo al paciente a continuar y dejo caer de manera inadvertida que mi especialidad puede no ser la más adecuada para aquel tipo de problemas)

"Si usted es capaz de tratar un TOC seguro que podrá ayudarme, porque todo lo que le estoy contando se corresponde con una obsesión compulsiva, no lo dude.

Si aún no lo ve claro, déjeme continuar y lo entenderá.

No recuerdo si fue un viernes o un sábado por la tarde-noche. Puede que incluso fuese una época marcada del año, fin de año, carnaval..., no sé, ahora lo recuerdo todo como si hubiesen pasado meses desde que todo empezara, pero igual solo fueron unas semanas.

Aquel día del fin de semana había una fiesta, con música y esas cosas. Supongo que también con alcohol, aunque eso no formaba parte de mi negociado.

Después de una o dos horas en aquella fiesta, quizá una fiesta de instituto en el local del Casino, quizá una mera coincidencia que Marga y yo estuviésemos allí, quizá el destino..., mi cabeza explotó de tal forma que mi parte consciente solo pudo ser testigo de un impulso.

Me acerqué a Marga y sin saber cómo decirlo, sin haberlo ensayado, sin tan siquiera haber pensado en hacer algo así, me acerqué, puse mis brazos sobre sus brazos y le dije, no recuerdo cómo ni con qué palabras, que quería ser su novio.

Supongo que en mi desgobernada cabeza tenía sentido, y no había otra forma de decirlo, había que ser claros y directos.

Tardó unos dias en responderme, quizá un par de semanas, no lo recuerdo.

Una negativa."

(El paciente parece afligido. Aunque ha contado toda aquella historia de manera un tanto aséptica, es claro que le afecta más de lo que se deja traslucir a través del relato. Dado que se queda de nuevo en silencio aprovecho para preguntarle cuánto tiempo ha pasado desde todo aquello, y el paceinte responde que 40 años aproximadamente. Me fascina el detalle con el que cuenta la historia y lo afectado que está. No tengo claro que se trate de un trastorno, sino que más bien parece la experiencia vital de una persona con una piel muy fina para determinadas situaciones, especialmente dada su extrema inseguridad y timidez, que he podido constatar en la ficha de su última visita, hace ya unos cuantos años).

No comments:

Post a Comment